La sonrisa: Equipaje indispensable siempre.
“Sonríe, aunque solo sea una sonrisa triste, porque más triste que la sonrisa triste es la tristeza de no saber sonreír.”Anónimo.
Cada día, con el alba, cuando veo por mi ventana la luz del día, sonrío, porque descubro una vez más, otra vez, el milagro de estar vivo.
Lo simpático es que sonrío antes de saber que estoy despierto y cuando me siento al fin alejado de los brazos de Morfeo, vuelvo a sonreír, pero esta vez porque me doy cuenta que no solo estoy vivo, sino que además soy humano, y ahí es donde me justifico para dar gracias a Dios por la existencia.
Sabiendo ya que existo, identifico mis errores y aciertos, mis alegrías y tristezas, y como quiera vuelvo a sonreír, son precisamente las consecuencias de mi esencia.
Como ven queridos lectores, siempre sonrío y los que me conocen saben que así es, ¿Acaso piensan ustedes que no tengo motivos para tener cara dura? no seáis ilusos, sería como negar la raza humana. La diferencia es que cuando nací, al recibir la clásica nalgada que muchos entienden es el primer sufrimiento cuando llegamos a este mundo, yo sonreí, al menos eso me cuentan mis padres, y hasta ahora no he dejado de sonreír. Es que mi propósito desde que entré a este mundo fue burlarme de el a pesar del dolor que éste me causa.
Perdonen, pero ¿Cómo pueden creer semejante fábula propia de mi ingenio? todo cuanto he querido es arrancar de usted una sonrisa al leer esta reflexión sobre la risa, demostrándoles así que han sonreído a pesar de las cargas y afanes de este día, ¡Porque se puede!
Les invito a llevar como equipaje indispensable siempre, junto a su aspirina o acetaminofén para el dolor, su sonrisa, no la dejen, sonrían hasta por lo que duele. He conocido gente tan pobre que solo pueden regalar una sonrisa y recibir así la gracia de Dios. ¿Acaso no es ésta una gran riqueza?
Finalmente queridos lectores, “el que hace reír a sus compañeros merece el paraíso”, decía Mahoma, de modo que el paraíso es nuestro. Jajajajaja.
Algunos efectos físicos de la risa:
· Ejercicio: con cada carcajada ponemos en marcha casi 400 músculos, algunos incluso que sólo se ponen en marcha al reír.
· Limpieza: las lágrimas limpian los ojos; la risa también despeja la nariz y los oídos. También elimina tóxinas ya que con el movimiento del diafragma se produce un efecto mensaje en el aparato digestivo que ayuda a eliminar ácidos grasos y sustancias tóxicas.
· Oxigenación: entra el doble de aire en los pulmones, con lo que la piel se oxigena más.
· Analgésico: al liberar el cerebro endorfinas, unos minutos de risa actúan con un efecto analgésico.
· Rejuvenecedora: al reír estiramos y estimulamos los músculos de la cara: efecto tonificante y antiarrugas.
· Previene el infarto: fortalece los pulmones y el corazón, debido a los movimientos del diafragma.
También tiene ciertos efectos psicológicos.
· Elimina el estrés: al producir endorfinas y adrenalina, nuestro tono vital se reanima. También nos hace ser más receptivos y ver el lado positivo de las cosas.
· Proceso de regresión: puede generar un retorno a un momento anterior emocional como mecanismo para aliviar una realidad percibida como dolorosa o negativa.
· Exteriorización: a través de la risa exteriorizamos sentimientos y emociones; los efectos sociales de la risa son evidentes: es contagiosa y es una vía de ayuda a situaciones un tanto incómodas.
Fuente: revista.consumer.es